Escuela para la Buena Alimentación: transformando hábitos saludables en Yauli

A través de nuestra Escuela para la Buena Alimentación, impulsamos una buena salud y nutrición, principalmente de niñas y niños, en Yauli. En esta nota, contamos cómo el trabajo conjunto con las autoridades locales nos permitió impactar a más de 65 personas responsables de la alimentación de sus hogares.
En Sodexo, buscamos contribuir a una buena calidad de vida en todos los lugares donde estamos presentes.
Como especialistas en alimentación, reconocemos el valor de comidas nutritivas en el desarrollo de niñas y niños, así como en el bienestar de todas las personas. Por eso, promovemos comportamientos saludables a través de nuestra Escuela para la Buena Alimentación, que también está presente en Yauli.
¿Qué es la Escuela para la Buena Alimentación?
Con este programa, aportamos a la salud y buena nutrición, principalmente de niñas y niños, a través de capacitaciones dirigidas a madres y responsables de la alimentación en los hogares, con un temario diseñado en base a las necesidades de las comunidades:
Comidas con alto valor nutricional y loncheras saludables
Buenas prácticas de manipulación de alimentos e higiene
Prevención de la anemiaUso de insumos locales
#TrabajoConjunto para llegar a más personas en Yauli
De la mano con la Municipalidad de Yauli y el Programa Vaso de Leche, en 2025, logramos capacitar a más de 65 personas de las comunidades de Yauli Centro, San Miguel y Pachachaca.
La municipalidad habilitó los espacios para los talleres
A través del Vaso de Leche, logramos convocar a más personas
Como Sodexo, realizamos 6 sesiones demostrativas, con la participación de un chef para las preparaciones
Compartimos nuestra pasión por una #BuenaAlimentación
#EmpleoLocal
+30 % de colaboradores Sodexo en Chinalco provienen de zonas locales. Nuestro compromiso es ofrecer espacios de trabajo formales y seguros, donde puedan desarrollar al máximo todos sus talentos.
En Sodexo, creamos un mejor día para construir una mejor vida para todos.
Nuestros programas de nutrición han demostrado que capacitar a madres y responsables del hogar es clave para generar un impacto sostenible en la salud familiar, especialmente en contextos de altura y aislamiento. En comunidades como Morococha, Ichuña, Chilloroya y Parachique, la participación fue entusiasta y comprometida. Hoy vemos cómo una mejor alimentación se traduce en niños más sanos, con mayor capacidad de aprendizaje y resiliencia frente a enfermedades.
