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28/4/2009

Cuando se enteró que representaría a nuestro país en un evento mundial de gastronomía, el Global Chef de Sodexo, Verónica Pena se sintió orgullosa pero a la vez con una responsabilidad muy grande: la de poder difundir nuestras preparaciones, nuestros ingredientes y nuestra cultura. “Para mí ha sido una experiencia inolvidable”, comenta con una sonrisa.
Verónica fue una de las Chefs de Sodexo que se reunieron en Estados Unidos para compartir lo mejor de cada país en universidades y colegios en donde la transnacional brinda servicios de alimentación. “El comedor más grande que visité, el de la Universidad de Vermont, atendía a 10 mil estudiantes y el más chiquito a más de 2 mil”, precisa.
Gracias al apoyo de PromPerú, se pudo obsequiar souvenirs a los estudiantes y difundir la historia del Perú a través de los videos mostrados en los comedores Universitarios y colegios Norteamericanos, como por ejemplo la historia del Pisco Sour, la cual desconocían en ese país.
La chef ejecutiva de Sodexo Perú recorrió un total de diez centros, entre universidades y colegios de Boston, Vermont y New Hampshire, todos en el mes de febrero, en un maratónico viaje que la llevó a preparar entradas, segundos y postres para 10 mil estudiantes. Gracias a su visita, el solterito arequipeño se convertirá en la ensalada de verano de varias universidades de Norteamérica.
“En Estados Unidos están acostumbrados a abrir la lata o la bolsa y meter los productos a la olla, mientras que nuestras preparaciones son más elaboradas y complejas. Yo hacía chupe de camarones, freía media hora la cebolla, el ajo; mientras ellos abrían la lata, ponían un poco más de carne y ya estaba la sopa. Definitivamente, el sabor es muy distinto”, comenta Verónica, al recordar lo que más le llamó la atención de las cocinas “gringas”.
Rompiendo barreras
Verónica recuerda que el reto fue hacer que los alumnos prueben nuestros platos, pues tenían diversas opciones a la hora de la comida. “A pesar que había mucha expectativa de los alumnos, igual era un poco difícil que se animen a probar, porque estaban acostumbrados a comer otro tipo de platos, como las hamburguesas. Ponerle de pronto un pollo con quinua en salsa de miel de chancaca y rocoto, los volvía locos”, señala. Ella explicaba qué eran cada uno de los ingredientes y cómo eran los sabores, y conseguía que los chicos prueben y repitan nuestros platos.